El Consell tomó la decisión de bajar la presión fiscal sobre el bingo dentro de un paquete de medidas para poder reactivar el sector del juego. Así lo reconoce el Ejecutivo en un informe interno de Economía que el portavoz adjunto de Esquerra Unida-Entesa Joan Antoni Oltra reveló ayer en el debate de la enmienda de totalidad de su grupo a la ley de acompañamiento a los presupuestos autonómicos para 2007. Los populares rechazaron la devolución del texto reclamada por EU, con lo que ahora pasará a la comisión.
Oltra cuestionó el alcance de las rebajas a las familias, denunció la reducción prevista del tipo de gravamen de la tasa del bingo, del 28% al 26% y la justificación de la rebaja económica. También discutió que sea una prioridad de Consell que las empresas de bingo se queden hasta con 10 millones para continuar ganando dinero.
Tras dejar claro que la reducción no abaratará los cartones, añade que se ha tenido en cuenta la evolución económica de este subsector del juego en los últimos años, que se encuentra en una cierta situación de estancamiento, formando parte esta medida de un conjunto más amplio destinado a la reactivación del sector del juego.


